La chía

La chía

La chía o Salvia hispánica–  Esta planta pertenece a un grupo que se denomina lamiáceas; es nativa del centro y sur de México, Guatemala y Nicaragua y es una de las especies vegetales con la mayor concentración de ácido graso alfa-linolénico omega 3 conocidas hasta 2006. Se cultiva por ello para aprovechar sus semillas, que se utilizan molidas como alimento.
La chía contiene alrededor de 40% de carbohidratos; de estos, 30% es fibra insoluble, el 3% aprox.fibra soluble y el resto son almidones. En un medio acuoso, la semilla queda envuelta en un copioso polisacárido mucilaginoso. Cuando una cucharada de chía es mezclada con agua y puesta a reposar durante algunos minutos, se formará un gel sólido; tal reacción se debe a la fibra soluble de la semilla. Algunos investigadores suponen que tal fenómeno sucede también en el estómago cuando se ingieren alimentos que contienen este tipo de gomas.

El gel formado en el estómago se convierte en una barrera física para la digestión enzimática rápida de algunos carbohidratos, impidiendo su transformación en azúcares sencillos y modulando el metabolismo de estos compuestos en beneficio, por ejemplo, de los diabéticos. Por otro lado, la fibra dietética de la chía tiene un efecto favorable durante el transporte del bolo fecal, previniendo así la obesidad y diversas enfermedades del tracto digestivo.

Estas propiedades hidrofílicas de la fibra soluble de la semilla de chía hacen posible que la semilla pueda absorber agua hasta alcanzar doce veces su propio peso, permiten que, una vez consumida, el organismo prolongue su estado de hidratación, retenga humedad y se regulen más eficientemente los fluidos corporales, la absorción de nutrientes y, consecuentemente, el balance electrolítico.

La chía también contiene muchos nutrientes como: proteínas, calcio, boro (mineral que ayuda a fijar el calcio de los huesos), potasio, hierro, ácidos grasos como omega 3, antioxidantes y también oligoelementos tales como el magnesio, manganeso, cobre, zinc y vitaminas como la niacina entre otras.
La mayor parte del componente de carbohidratos de la semilla de chía es de fibra. Las semillas de chía contienen 34,4 g de fibra en 100 de chía, o bien, para 100 g de fibra se precisan 290 de chía.

En comparación con otros alimentos La chía tiene de proteína dos veces más que cualquier semilla, hasta 5 veces más calcio que la leche entera, dos veces la cantidad de potasio en los plátanos, tres veces más antioxidantes que los arándanos, 3 veces más hierro del que contienen las espinacas y 7 veces más omega 3 que los salmones.

La chía cómo las podemos consumir

Estas semillas las podemos consumir en seco o en líquido.

En seco las podemos comer espolvoreadas en ensaladas, sopas, cremas de verduras, batidos, zumos o yogur.

También las podemos añadir a líquidos, mezclas las semillas con agua, zumo, leche etc… Y en menos de 10 minutos veremos cómo absorbe rápidamente los líquidos, quedando como un tipo de gelatina. Este gel de chía se puede añadir a cualquier plato, sea dulce o salado, crudo o cocinado ya que esta semilla no tiene sabor ni olor, lo que lo hace única para poder mezclarlo con cualquier alimento.

yogurt-fruta y semillas de chía
Delicioso yogurt con fruta y La chía

Beneficios de Las semillas de chía

– Su gran contenido en omega3, reduce el colesterol malo y aumenta el bueno.

– Reduce el apetito, aporta una sensación de saciedad.

– Facilita la digestión por su contenido en fibra.

– Ayuda a controlar los niveles de azúcar en sangre.

– Refuerza el sistema inmunológico.

– Beneficios en los huesos y dientes por su gran contenido en calcio.

– Ayuda a serenar el ánimo, en situaciones de estrés.

– Regula los triglicéridos.

– Ayudan a eliminar líquidos y toxinas.

– Rejuvenecedor de la piel, pelo y uñas.

 

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